domingo, 6 de septiembre de 2009

Trabajo práctico Módulo 3

TRABAJO PRÁCTICO MÓDULO 3.
Consigna:
Para la elaboración de este trabajo práctico le pedimos que:

1. Lea la siguiente nota publicada en el diario Clarín:


18.10.2006 Clarin.com Sociedad

EDUCACION UNA TENDENCIA QUE YA CALIFICAN COMO "MAL DE LA EPOCA"
El "copiar y pegar" se extiende y preocupa a los docentes

Presentar un texto de Internet como propio es una práctica común entre los estudiantes. Los maestros aseguran que en la mayoría no hay mala fe y dicen que los chicos no saben manejar las fuentes.

Liliana Moreno

Como todo fenómeno que se precie ya tiene un verbo que lo identifica: copypastear, de copy and paste. O lo que es lo mismo, "copiar y pegar" un texto de Internet sin identificar la fuente, una práctica que se extiende en todos los niveles de enseñanza y que preocupa a docentes y autoridades educativas. ¿Viveza criolla? No, mal de época. Un caso. En la secundaria Julio Cortázar, del barrio de Flores, los chicos debatieron en clase la película "La Patagonia Rebelde". A la hora de entregar un trabajo de elaboración propia los textos eran idénticos. "Los copiaron tal cual estaban en Internet, tanto que hasta dieron por válidas ideas que iban en contra de su propia ideología, como que los obreros eran subversivos", cuenta la coordinadora del Departamento de Ciencias Sociales, Claudia Merciai.

Para salirle al cruce al fenómeno la Universidad de San Andrés elaboró el "Documento sobre el plagio y el uso indebido de fuentes en la universidad", basado a su vez en la experiencia de sus pares norteamericanas, como Harvard. Y en la carrera de Ciencias de la Comunicación de la UBA las tesinas de graduación se consultan en papel en la biblioteca. "Decidimos no 'colgarlas' en la página web para evitar que sean copiadas", explica Mariana Moyano , docente del Taller Multimedios. Muchas veces los profesores universitarios googlean los trabajos de sus estudiantes: "Copiamos parte del fragmento sospechado para identificar el texto madre del que fue extraído", dice Claudia Torre, coordinadora de los Talleres de Escritura Académica de San Andrés. "Y recurrimos a estrategias para que no puedan fácilmente copiar y pegar explica Celia Sábato, rectora del Instituto Superior de Profesorado Joaquín V. González Por ejemplo, plantearles preguntas o consignas que los obliguen a la elaboración propia, como presentar una comparación entre hechos".

Hay consenso en que el copy-paste se extiende, que atraviesa todos los niveles de enseñanza postgrado incluido y que las instituciones y los docentes salen a responderle de forma amateur. Pero ¿qué hay de sus causas y de su trasfondo? Aquí las opiniones toman más de un camino. "Antes de Internet dice Moyano quien copiaba a otro (artículo, libro) y no citaba la fuente tenía claro que era una falta. Pero como nos acostumbramos tanto al discurso de que Internet es 'información libre', pareciera que todos podemos sacar textos sin tener la obligación ética de citar de dónde salió. Creo que se naturaliza una situación y se invisibiliza la falta". Así lo vivió la profesora Merciai al recibir los trabajos sobre "La Patagonia Rebelde". "Cuando les hice ver la falta se enojaron recuerda porque no consideran un problema ético 'copiar y pegar'. Creen que así se hace un trabajo. Recién cuando lo debatimos lo entendieron." Para ella la causa de esta práctica excede la escuela. "Es producto de la cultura del facilismo que nos dejaron los años 90", dice. Y trae un tema clave en el que todos coinciden: la falta de conocimiento para citar las fuentes virtuales. Celia Sábato dice que los chicos llegan al profesorado con un nivel muy bajo y, entre muchas otras falencias, son inexpertos en el manejo de las citas. "A lo largo de la carrera tratamos de fomentar la cultura del estudio y del respeto al trabajo intelectual. De todas formas, agrega, creo que entienden que copiar la producción de otros es algo que no deberían hacer pero el ejemplo social no ayuda: estacionamos mal el auto y nos quejamos porque nos sacan una foto".

La escuela secundaria está en la mira de Claudia Torre. Dice que el no registro de las autorías en Internet obviar que los materiales pertenecen a uno o a varios autores, tiene un antecedente fuerte en la práctica de muchos profesores que reparten fotocopias sin citas bibliográficas. "Es el módulo 4 de la bolilla 7 y no el artículo de fulano. Y así llegan a la universidad. Por supuesto que también está la picardía y la falta de ética pero creo que muchos estudiantes no sienten que cometen plagio porque tienen un desconocimiento absoluto. El tema está naturalizado y hay que desarmarlo". En términos históricos el problema es nuevísimo y el debate recién empieza. Moyano lo pone en contexto: "Frente a la fascinación inicial que sentimos por Internet dejamos de hacernos muchas preguntas acerca del impacto que iba a generar. Este es uno de ellos".

http://www.clarin.com/diario/2006/10/18/sociedad/s-03015.htm

2. Lea el artículo "Cuando las monografías de nuestros estudiantes son un compilado de Copy & Paste de Internet", elaborado en el marco de las conclusiones alcanzadas en el Curso Virtual: Internet Oculta: Búsquedas expertas para educadores.

3. A partir de las lecturas anteriores, elabore un breve artículo dirigido a la comunidad docente de su institución en el que trate de re-significar el problema y las ideas planteadas en ambos trabajos en relación con los desafíos que presenta la Web para el desarrollo de propuestas de enseñanza y actividades de aprendizaje. El artículo deberá tener entre 1 y 2 carillas de extensión. Fecha de entrega: 31 de agosto.

Recuerde incorporar todas sus producciones y las reflexiones que le sugiera el trabajo en cada uno de los módulos en el portfolio del curso.

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Resolución del TP

NUEVAS PREGUNTAS, NUEVOS DESAFIOS: ¿podremos dar nuevas respuestas?

No puedo dejar de sonreír cuando recuerdo el asombro y la fascinación que me causaron los primeros acercamientos a la idea de poder comunicarnos visual y auditivamente con gente en otras partes del planeta a través de la tecnología. ¡Oh! ¡Y la imagen de la abuela dialogando con sus nietos en colonias espaciales o en ciudades debajo del mar!!! Parecía todo tan lejano… casi imposible y de ciencia ficción! Sin embargo, con la celeridad que caracteriza a esta etapa de la historia, algunas de las situaciones hipotéticas que me hicieron suspirar de asombro ya son parte de nuestra vida cotidiana y otras seguramente lo serán en el futuro no tan lejano.

La incorporación repentina y casi indispensable de avances tecnológicos a nuestra vida doméstica y profesional, ha traído consigo una modificación significativa en la manera de realizar procesos y sus consecuencias no siempre son advertidas. Es por ello que como educadora, me resulta imprescindible reflexionar acerca de algunos de los innumerables desafíos que nos presenta la inclusión en nuestras prácticas docentes de esta gran red de redes que es Internet. Así es que, en este breve escrito, me propongo pensar acerca de un fenómeno muy común en nuestra vida académica, el milagroso “copy & paste” que convierte a nuestros alumnos, y muchas veces a nosotros mismos, en hábiles constructores de textos, que cual casita del cuento de Los Tres Chanchitos edificada con paja, se derrumba ante la amenazante pregunta del profesor (el lobo de la historia): “¿Vos escribiste esto?”

Desde mi perspectiva, el hecho involucra varias dimensiones que exceden al plagio y por lo tanto, son cuestiones que ameritan una mirada más profunda. En una breve síntesis deseo iniciar el análisis de cuestiones como ¿Por qué los alumnos copian? ¿Los acompañamos en el proceso de crear un texto? ¿Hacemos planteos que los conduzcan a una reflexión personal? ¿Advertimos que han cambiado las formas en que accedemos, consultamos y empleamos la información? ¿Se han modificado los procesos cognitivos implicados en apropiarnos del material que circula en la Web?

Cuestionarnos por qué los alumnos copian-y-pegan fragmentos escritos por otras personas en sus producciones personales, puede llevarnos a múltiples respuestas, entre las cuales las más frecuentes pueden ser creer que no desean hacer el esfuerzo de pensar, que no se consideran capaces de producir algo por sí mismos, que no son conscientes de que el plagio no es ético ni aceptado académicamente, desconocimiento de la obligatoriedad de citar las fuentes y/o normas establecida para hacerlo. Hacer esta pregunta a nuestros alumnos y escuchar sus respuestas puede conducirnos a un diálogo en el que empecemos a encontrar entre todos una solución esclarecedora a este problema. Es importante que reflexionemos con ellos acerca de los objetivos de la escritura. La elaboración de un texto conlleva análisis profundos en el que se involucran nuestros procesos cognitivos, situación que quedará anulada si sólo se copia lo que otros desarrollaron. En síntesis, es fundamental que los alumnos comprendan que más allá de los contenidos de deben manejar, es nuestra intención ayudarlos a expandir sus procesos de razonamiento y de estructuración del pensamiento y la elaboración de textos académicos es uno de los vehículos para lograrlo.

Enfrentados a la segunda pregunta planteada: ¿Los acompañamos en el proceso de crear un texto?, me resultó muy interesante el planteo que Daniel Brailovsky hace en el artículo "Cuando las monografías de nuestros estudiantes son un compilado de Copy & Paste de Internet". El autor propone que además de enseñar a nuestros alumnos a usar éticamente el material disponible en la web, la clave consiste en “enseñarles a escribir dialógicamente y a apropiarse de los códigos que la escritura forma, lo que demanda saber referenciar y relacionarse con textos de otros autores de una manera dinámica.” Para lograrlo sugiere invitar a los alumnos a imaginarse en torno a una gran mesa, compartida por especialistas y autores del tema a ser tratado. Los estudiantes serán quienes esbocen una hipótesis de trabajo y quienes cedan la palabra a los convocados. Según Brailovsky “Lo que se plantea en esta escena es un diálogo abierto de nuestras ideas puestas en discusión con las de otros…- El texto que vive en la superficie de esta escena, el que se va a ir dibujando en sus contornos y márgenes, deberá reflejar este diálogo y en el marco del mismo, fundamentar una postura explícita.” Según el autor, debemos desarrollar en nuestros alumnos la práctica de “saber dialogar con esas voces de otros.”
En mi experiencia personal, también ha resultado positivo realizar en el aula algo similar a lo que sugiere Brailovsky, es decir, ponernos todos a pensar y compartir nuestros puntos de vista con respecto a las potenciales dimensiones de un tema, las posibles maneras de abordarlo desde distintos formatos de textos escritos, etc., para que luego los alumnos puedan realizar sus producciones personales con amplio bagaje de ideas e información compartida.

Íntimamente ligado al acompañamiento que podemos hacer de los alumnos en la elaboración de los textos académicos está la formulación de cuestiones o temas a desarrollar. La inmensidad de información disponible en Internet nos enfrenta con el desafío de pensar en planteos no lineales, originales, que requieran de los alumnos procesos más complejos, como por ejemplo de búsqueda de información de fuentes variadas para luego relacionarlas, la elaboración de varias situaciones hipotéticas y sus correspondientes resultados, el planteo de situaciones que requieran opiniones personales o la remisión a experiencias vividas. Las posibilidades de utilizar Internet como un puente para llegar al pensamiento de los otros y compartir nuestro sentir son ilimitadas. La realidad ha comenzado a mostrarnos que le irrupción de las TICs en la educación no es pasajera y trae aparejada un cambio de paradigma que demanda de los docentes esfuerzos, tiempo y creatividad.

Este cambio de paradigma implica nuevos procesos de pensamiento que devienen de la complejidad de los métodos involucrados en la adquisición de la información y el manejo de la misma. Nos enfrentamos a una cantidad casi inabordable de información y a la necesidad de confirmar la fiabilidad de las fuentes, a la posibilidad de acceder a una multiplicidad de enlaces a través del hipertexto con el riesgo de desembocar en lo irrelevante o perder el foco y a la novedosa característica de la interactividad. Resulta perentorio entonces, que podamos formarnos como usuarios críticos para luego desarrollar este criterio en nuestros alumnos. Se define al usuario crítico como aquel capaz de buscar información con un objetivo definido, competente para analizar los datos, juzgarlos y seleccionarlos de acuerdo a sus metas, con preparación para evaluar un sitio a partir de sus cualidades intrínsecas (calidad de la fuente y de los conceptos que expone) y extrínsecas (conducción a otras fuentes de conocimientos) y analizar el contexto en el que la información se presenta. También implica la habilidad para establecer relaciones entre los distintos tipos o fuentes de información que nos llevarán a ampliar nuestros horizontes.

A modo de reflexión final: escuchamos y leemos a diario discursos prometedores y apocalípticos en torno a las tecnologías de la información y la comunicación, pero más allá de estas posturas, no podemos dejar de reconocer que las nuevas tecnologías han cambiado nuestra forma de vivir, de educarnos y de relacionarnos. Todavía hay muchos debates pendientes que deberán dirimirse en construcciones colectivas, pero el tiempo sigue corriendo y las tecnologías siguen avanzando. No podemos esperar hasta mañana para dar respuesta a los nuevos interrogantes.

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